lunes, 2 de noviembre de 2015

Hace un tiempo mientras más simple era algo, menos me gustaba. No tenía sentido, habiendo tanta diversidad, tanto destacándose, elegir lo más básico, lo que en ese momento menos decía por si mismo. El tiempo pasa, las situaciones cambian, las personas crecen, la vida toma otra forma, todo se empieza a complicar. No te gustaban las cosas complicadas? Llegaron, en exceso. Ese día las cosas más simples se volvieron las más difíciles de conseguir. Ese día entendiste todo. Las cosas simples son las que te empezaron a transmitir la paz que necesitas en algún momento. La luna pasó a ser una de tus obsesiones, quizás porque te hace sentir un poco más cerca de todo, con sólo mirarla, estando en dos lugares distintos, sentís que esa persona no está tan lejos. La poesía se volvió interesante, quizás porque con su simpleza, con su manera de decir las cosas, te facilita encontrar tus sentimientos, la manera de contar todo lo que te está pasando.

martes, 26 de mayo de 2015

¿Cuántas veces sentiste que estabas en el lugar o en el tiempo equivocado? ¿Cuántas veces sentiste que el piso se caía y que vos lo hacías con él? ¿Cuántas veces sentiste que no eras lo suficientemente bueno para algo? ¿Cuantas más que no eras lo suficientemente bueno para alguien? ¿Cuántas veces sentiste que respirabas por obligación y no por propia convicción? ¿Cuántas mentiras te hiciste creer para seguir adelante? ¿Cuántas más aceptaste de alguien sólo para no perderlo? ¿Cuántas veces quisiste dormir para olvidarte de todo por un rato? ¿Cuántas veces tuviste miedo de perder a alguien? ¿Cuántas veces tuviste miedo de perderte?