Hace un tiempo mientras más simple era algo, menos me gustaba. No tenía sentido, habiendo tanta diversidad, tanto destacándose, elegir lo más básico, lo que en ese momento menos decía por si mismo. El tiempo pasa, las situaciones cambian, las personas crecen, la vida toma otra forma, todo se empieza a complicar. No te gustaban las cosas complicadas? Llegaron, en exceso. Ese día las cosas más simples se volvieron las más difíciles de conseguir. Ese día entendiste todo. Las cosas simples son las que te empezaron a transmitir la paz que necesitas en algún momento. La luna pasó a ser una de tus obsesiones, quizás porque te hace sentir un poco más cerca de todo, con sólo mirarla, estando en dos lugares distintos, sentís que esa persona no está tan lejos. La poesía se volvió interesante, quizás porque con su simpleza, con su manera de decir las cosas, te facilita encontrar tus sentimientos, la manera de contar todo lo que te está pasando.